(…)”Odio los buses que cargan esperanzas con la muchacha de al lado, esperanzas como aquellas que se frustran en toda hora y en todas partes, buses que hacen pecar con los absurdos pensamientos, por eso, también detesto mis pensamientos: los míos, los de ella, pensamientos que recorren todo lo que saben vulnerable y no se cansan. Odio mis pasos, con su acostumbrada misión de ir siempre con rumbo fijo, pero maldiciendo tal obligación”(…)
Hay catorce características que permiten distinguir a una persona excéntrica sana de una persona normal o de alguien que tiene una enfermedad mental. Las primeras cinco características son las de mayor relevancia:
Actitud inconformista.
Creatividad.
Curiosidad intensa.
Idealismo.
Obsesión con una afición o aficiones.
Sabe desde la infancia que él o ella es diferente del resto.
Inteligencia elevada.
Pertinaz y abierto.
No competitivo.
Hábitos alimentarios y comportamientos inusuales.
Ausencia de interés en las opiniones o la compañía de los demás.
Particular sentido del humor.
Soltero.
Normalmente es el hijo mayor o hijo único de la familia